Los ángulos ciegos

Víctor Lope Salvador para TRICLab

El brillo de la innovación constante en las TIC deslumbra y todo deslumbramiento tiene sus peligros, pues impide ver algunas partes del paisaje, generando ángulos ciegos en los que, sin embargo, pasan cosas. Las relaciones humanas mediadas por las máquinas tienen bastante de zona ciega.

Es un lugar común que todo nuevo medio de comunicación puede generar nuevos tipos de contenidos. Esos nuevos contenidos no existirían por sí mismos separados del medio que les da soporte. Esto es así cuando los contenidos de un determinado medio, al tener cierto éxito durante cierto tiempo, resultan de interés para sectores amplios de la población.

La televisión que, como decía Rudolf Arnheim, es la radio con imágenes, ha consolidado el spot publicitario y su derivado, el videoclip, como contenido efectivamente atribuible a la idiosincrasia del medio, de igual modo que el periodismo del XIX generó la novela por entregas. Sin embargo, antes de que existiera la televisión, la publicidad ya había encontrado en las imágenes en movimiento del cine un medio de difusión eficaz, por lo que, simplemente, se trataba de adaptar los formatos a los ritmos que la relación entre audiencia y rentabilidad hacía aconsejable en cada momento. Si el medio televisivo nos manda un mensaje en clave relacional es precisamente el de esa conexión entre el beneficio, en términos tanto políticos como económicos, y las estadísticas y perfiles de las audiencias.

Hoy la digitalización combinada con la telecomunicación instantánea y barata nos permite acceder a una nueva experiencia, que es la de seleccionar toda clase de contenidos desde cualquier pantalla. @TRICLab #TRICproject

Fuente: Pexels.com

La digitalización tiene dos vertientes, la del almacenamiento barato de archivos y la creación, por medios exclusivamente digitales, de contenidos multimedia. Esos contenidos multimedia abarcan desde la palabra escrita hasta la creación de entornos sintéticos tridimensionales pasando por la música, por el dibujo y la pintura o por la transformación de materiales audiovisuales de origen tanto analógico como digital.

Hoy la digitalización combinada con la telecomunicación instantánea y barata nos permite acceder a una nueva experiencia, que es la de seleccionar toda clase de contenidos desde cualquier pantalla, reforzando así ciertos aspectos mágico- imaginarios que vino a implantar el cine. En esas relaciones habrá que reconocer distintos niveles o registros: registro semiocognitivo, registro imaginario, registro de lo real, con la eventual emergencia de alguna dimensión simbólica. Pero habrá que dejar este tema, que es más bien metodológico, para otro artículo. Baste señalar ahora algo que no debe olvidarse, que en el centro de las ciencias sociales debe colocarse el sujeto del deseo.

Debemos preguntarnos, en primer lugar, por el deseo del sujeto de la enunciación que el propio enunciado construye. Como suelo decir a los alumnos, ante cualquier clase de discurso, en cualquiera de sus formas, desde el artículo periodístico al objeto de diseño, o la arquitectura, o el videoclip o la aplicación informática, debemos actuar como si estuviéramos ante la escena de un crimen y no conociéramos quién es el autor. Simplemente tratamos de averiguar cómo es a partir de todos los detalles a los que podemos hacer hablar.

Se necesitan estudios detallados de cómo la gente se relaciona en cada caso con las tecnologías en general y con las tecnologías de la comunicación en particular. Los procesos de apropiación, modificación, rechazo, recreación son los asuntos que merecerían toda la atención de la comunidad científica para poder tener, al menos, un cuadro de referencia que permita entender de forma precisa y lo más fiel posible cuáles y cómo son las relaciones que las personas establecen con las máquinas y con otros humanos por medio de las máquinas.

Está por hacer, por un lado, una historia de la digitalización y, por otro, una historia de las telecomunicaciones desde la perspectiva del impacto que ambos asuntos, por separado y en combinación, han generado en las relaciones humanas, en la ciencia, en la educación, en la política, en la economía, en los procesos laborales, en la salud, en la cultura, en la creación artística, en el diseño de productos, en arquitectura y en tantas cosas. De esos estudios minuciosos, que están por hacer, se podrán extraer algunos patrones que ayudarán a entender cómo nos relacionamos con la tecnología en general y con las tecnologías de la comunicación y la información en particular.

Dispositivos fílmicos. Fuente: Pexels.com

Repaso histórico

Hagamos, de momento, un muy breve repaso de algunos hitos relevantes en esta historia. Desde la segunda mitad del siglo XVIII en Gran  Bretaña y a partir de 1800 en el resto de Europa y en Estados Unidos, estamos inmersos en un proceso de innovaciones científicas y tecnológicas que se suceden con creciente aceleración. Veamos:

-Los primeros experimentos que consiguen transmitir letras por medio de impulsos eléctricos, lo que dará lugar al telégrafo, son de principios del S. XIX.

-En 1824 Niépce consiguió crear las primeras imágenes fotográficas. A partir de mediados del XIX la fotografía dispuso de emulsiones cada vez más rápidas y con mayor definición. Su uso se popularizaba.

-Los primeros prototipos de teléfono son de mediados del XIX.

-En 1888, Heinrich Rudolf Hertz consigue crear ondas electromagnéticas. Tesla y Marconi, en el filo del cambio de siglo, patentaron aparatos de trasmisión radiofónica. En 1906 se pudieron oír las primeras emisiones radiofónicas en Estados Unidos realizadas por Reginald Aubrey Fessenden.

-A finales del XIX aparecen las cámaras cinematográficas y con ellas surge un nuevo tipo de espectáculo.

-En la década de 1930 se realizaron las primeras emisiones de televisión.

-En 1943 construyeron en Estados Unidos las primeras computadores digitales para usos bélicos, uno de los equipos más grandes fue el Computador e Integrador Numérico Electrónico, ENIAC, que pesaba 27 toneladas.

-A mediados del siglo XX se ponen en marcha experimentos para la transmisión de información por medio de fibra óptica.

-En 1969 ARPANET establece la conexión entre ordenadores de tres universidades norteamericanas capaz de transportar paquetes de información. La conexión entre ordenadores se realiza tanto con ondas electromagnéticas como con impulsos eléctricos, por aire, cable, o fibra óptica.

-En la década de 1990, se empezó a utilizar Internet para toda clase de actividades por parte de un público que crecía rápidamente. En 2006 Internet ya era usado por más de cien millones de personas. En 2007 aparece el teléfono inteligente. A principios de 2018, 4000 millones de personas están conectadas.

Estamos ante acontecimientos muy cercanos y demasiado deslumbrantes como para poder tener una perspectiva adecuada. Eso dificulta que podamos enfocar con precisión todo un inmenso paisaje de interacciones con múltiples lecturas posibles. En el fondo, la valoración de ciertos acontecimientos es siempre deudora del momento histórico en el que se hace, por lo cual, la excesiva cercanía pondera unos aspectos en detrimento de otros. Pensemos, por ejemplo, en la que sigue siendo la tecnología más importante del siglo XX si nos atenemos a la cantidad y calidad de los contenidos que propició. Esa tecnología es el cinematógrafo que echó a rodar a finales del siglo XIX. Bien, pues los primeros estudios minuciosos sobre el fenómeno del periodo que va desde la emergencia del cinematógrafo a la del sonido sincrónico son relativamente recientes.

Estamos ante acontecimientos muy cercanos y demasiado deslumbrantes como para poder tener una perspectiva adecuada. @TRICLab @TRICproject

Ángulos de visión

Citemos para el caso el libro de Rick Altman, Silent Film Sound  publicado en 2004. Y qué es lo que hizo de la tecnología cinematográfica algo tan relevante cultural y económicamente: pues su capacidad para albergar y transmitir contenidos narrativos complejos, es decir su capacidad para la representación de emociones humanas. Han tenido que pasar un centenar de años para disponer de una perspectiva más comprensiva, que es la que debe importarnos en el ámbito académico, la de la creación de saberes reposados, estables, contrastados sobre los que poder construir lecciones del pasado y del presente para concebir el futuro. Es así como podemos pensar, con serenidad y criterio, nuestras cada vez más complejas relaciones con la tecnología. En su momento de emergencia, la tecnología del cinematógrafo también fue deslumbrante, también sus destellos de innovación dificultaron la visión de su potencialidad como soporte narrativo. Esa ceguera afectó por igual tanto a Edison como a los hermanos Lumière.

En su momento de emergencia, la tecnología del cinematógrafo también fue deslumbrante, también sus destellos de innovación dificultaron la visión de su potencialidad como soporte narrativo. @TRICLab #TRICProject

2018-11-20T09:42:46+00:00

About the Author:

Doctora en Comunicación (Programa de Doctorado Interuniversitario en Comunicación, de las universidades de Málaga, Sevilla, Huelva y Cádiz) Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la universidad de Zaragoza. Coordinadora territorial de la Asociación de Marketing de España para Aragón desde el año 2014. Como profesora asociada, actualmente imparte docencia en el grado de Periodismo UNIZAR.

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