El comienzo de todo, el comeRcio de todo: un día para el periodismo de impacto

 

Antonia Isabel Nogales Bocio para TRICLab

“…parece que necesitamos un día al año para recordarnos la verdadera función que, hoy sí, motiva al periodismo: el progReso social. Lástima que el “periodismo de impacto” apenas tenga, al igual que la lucha de muchos colectivos poco visibilizados, solo un día para reencontrarse a sí mismo.”

El próximo 14 de junio se celebra el Impact Journalism Day, una iniciativa impulsada por Sparknews que este año llega a su sexta edición. Desde hace seis años, medio centenar de medios de comunicación de todo el mundo se unen para llevar a sus páginas en un solo día más de 100 historias sobre iniciativas que contribuyen a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estos relatos, que pretenden transformar el mundo, tienen espacio durante una jornada en unos medios con una proyección aproximada en suma de 120 millones de lectores. En España es El País, el diario generalista de PRISA, el que participa en la convocatoria. Los medios participantes nos invitan a disfrutar de la lectura y a convertirnos en “parte de la solución”. Es posible firmar el manifiesto  y compartir las historias que más nos impresionan en Facebook y Twitter (#ImpactJournalism, #StoryOfChange, @Sparknews, @el_pais). Llama la atención que un solo día parezca suficiente para informar de lo positivo, para comprometer la información de masas con la transformación de un sistema pernicioso. Sorprende cuando precisamente esa es la función del periodismo.

Llama la atención que 1 solo día parezca suficiente para informar de lo positivo, para comprometer la información de masas con la transformación de un sistema pernicioso. Sorprende cuando precisamente esa es la función del periodismo @AiNogalesBocio #tricproject #Impactjournalism

Y es que pese a que el ex consejero de Cultura y Medios de Comunicación de Cataluña (España), Joan Manuel Tresserras, asegurara en 2012 que el modelo de empresa que considera la información como una mercancía es el que está en crisis, la realidad mediática parece no darle la razón. Treserras añadió entonces: “el periodismo debe seguir cumpliendo una función social que es la de proporcionar al ciudadano las herramientas necesarias para interpretar el mundo que le rodea

Nada que objetar sobre la función deontológica por excelencia del periodismo, aunque sí sobre su importancia a lo largo de la Historia. Retrocedamos unos cuantos siglos. Cuando aparecieron las primeras manifestaciones protoperiodísticas, allá por la Edad Media, lo hicieron muy ligadas a las demandas de la nueva clase social emergente: la burguesía. Fueron ellos quienes, por la necesidad de “estar informados”, promovieron nuevas fórmulas escritas en las que encontramos los primeros ejemplos del noticierismo manuscrito. La necesidad de “estar al día” obligó a la producción regular y periódica de esos documentos. Las relaciones de precios corrientes, las cartas diario, los foggli a mano o los ocasionales comenzaron a popularizarse como los primeros medios de comunicación y el germen de los grandes grupos que hoy comandan el sector. Esos papeles se extendieron pronto por toda Europa gracias a su agilidad en la transmisión de los contenidos noticiosos que portaban. No había periodistas. En su lugar, estaban redactadas entonces por los menanti. Formados, letrados, políglotas. Y anónimos, siempre anónimos. El trabajo periodístico no estaba nada prestigiado, prácticamente ni siquiera se consideraba un trabajo. Fue Diderot quien escribió, refiriéndose a las gacetas que verían la luz en los siglos XVI y XVII, que todos esos papeles eran “el pasto de los ignorantes, el recurso de los que quieren hablar y juzgar sin leer, el azote y la repugnancia de aquellos que trabajan”. De ahí la nula necesidad de firmar lo escrito, aunque pronto la censura comenzó a justificar también ese anonimato.

Tenemos nuestros medios de comunicación tan rebosantes de información con una finalidad comercial —empresarial, corporativa, interesada— que necesitamos un día al año para recordarnos la verdadera función que, hoy sí, motiva al #periodismo:progReso social @AiNogalesBocio[/ctt]

 ¿Dónde comienza el periodismo de Impacto?

Gaceteros, diaristas y diaristas locales comenzaron a proliferar gracias a la mayor periodicidad que fueron alcanzando los “nuevos papeles”. También estos despertaron el malestar de las élites porque vieron en ellos la herramienta de extensión de conocimientos considerados menores. Rousseau llegó a decir que un libro periódico no era más que una obra efímera sin mérito ni utilidad, “cuya lectura desdeñada y menospreciada no sirve sino para dar a las mujeres y a los tontos vanidad sin instrucción”. Ya es bien sabido que para Rousseau estas dos categorías eran convergentes. El progresivo aunque muy discreto aumento de la alfabetización, la expansión de la imprenta, la creación de bibliotecas privadas y públicas, la mayor regularidad del sistema de correos, las mejoras técnicas (en los grabados y calidad del papel) y los ingresos crecientes de los impresores fueron haciendo crecer el periodismo.

Pero nada de esto habría tenido ningún efecto sin contar con el interés de una población cada vez más ávida de información. El periodismo va adquiriendo un compromiso con la sociedad, una suerte de contribución a la ciudadanía que lo hace depender del favor del público y adoptar como propios unos valores deontológicos. Este ha sido un compromiso evolutivo, no fundacional. En el origen lo que existió fue una motivación comercial, económica. Los comerciantes necesitaban saber el precio de las mercancías de ultramar y por eso comenzaron a pagar por la información, a entenderla como un bien productivo inmaterial. Así fue como el comeRcio de todo se convirtió en el comienzo de todo para la profesión periodística.

Hoy en día, tenemos nuestros medios de comunicación tan rebosantes de información con una finalidad comercial —empresarial, corporativa, interesada—que parece que necesitamos un día al año para recordarnos la verdadera función que, hoy sí, motiva al periodismo: el progReso social. Lástima que el “periodismo de impacto” apenas tenga, al igual que la lucha de muchos colectivos poco visibilizados, solo un día para reencontrarse a sí mismo. En contraste con esta situación, son muchas las expeRiencias que se están dando a conocer en otros foros. Foros como este, en el que pretendemos hacer llegar a la ciudadanía las razones para cReer en una alternativa informativa en clave TRIC, en clave humana, en clave de interconexión. Porque no desvirtuar el origen de las cosas es también un paso adelante, un paso de progReso. Seamos paRte de la solución. Impactemos como podamos, pero no guardemos silencio ni un solo día.

 

2018-11-20T09:23:29+00:00

About the Author:

Leave A Comment